¡Los vinos de zambomba son vinos que abrigan el alma!
Vinos que hacen aflorar los recuerdos, vinos que hablan de tradición, de gratos encuentros y de gastronomía de siempre. Vinos de Navidad y de Zambomba. Ahora que los termómetros dejan ver un solo dígito y que las calles del centro son escenario de miles de historias de Navidad, los Olorosos, Pedro Ximenez, Amontillados y Creams ganan protagonismo. Y es que, es cierto que hay un Jerez para cada momento y que cuando el frío aprieta y la chimenea es la mejor compañera, llega el mejor momento de Alfonso, Viña AB, Leonor, Néctar o Solera 1847 vinos, todos ellos, que nos abrigan por dentro y que son el perfecto acompañamiento de la rica gastronomía de temporada. En su versión más seca, los olorosos van a la perfección con guisos contundentes, quesos viejos de la sierra o chacinas típicas. Solera 1847 es un oloroso dulce capaz de satisfacer a casi todos. Compañero perfecto de la más alegre zambomba, combinado ideal para alargar la madrugada, anfitrión de lujo para el visitante o acompañamiento de la repostería navideña; polvorones, pestiños, mazapanes o rosquillas.


